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Terra
La Coctelera

Volví.

     Hola hola holaaa!

     Es cierto que he estado desaparecida X tiempo, pero hoy vuelvo simplemente porque me apetece volver. El día que empecé el blog, yo misma me lo dije "escribiré cuando de verdad me apetezca" y chachi piruli, lo estoy cumpliendo al pie de la letra. Hoy me apetece contar mis cositas, las últimas locuras de mi vida por decirlo de alguna manera... y por supuesto, para nada coherentes ya que de eso en mi vida hay poco.

     El martes pasado mi mejor amiga se fue de viaje a Galicia y con ella se llevó una parte de mí. Por otra parte, alguien que me importa bastante, digamos que un amigo... estuvo frío, seco y distante. Odio que la gente cambie de un día para otro sin darte una razón o un motivo, por muy loco que sea, yo lo acepto, pero así sin más, NO. Desde entonces algo en mí se apagó. Soy fuerte y lo sé pero emocionalmente a veces me pongo débil. Cuando buscas respuestas desesperadamente por todos lados, lo único que obtienes son más preguntas que te hacen la existencia cada vez más amarga... así estuve yo desde el martes hasta hoy. Perdida, realmente perdida. De casa al gimnasio y poco más. Ayer fuí a ver una peli (Taking Woodstock, muy bonita) y luego me tomé un batido de dulce de leche muy merecido. Estaba más bueno de lo normal, quizás porque realmente lo necesita o porque me recordaba a alguien o simplemente, el señor de la heladería le puso más helado y menos leche. Tuve un mal día, pero la caminata de vuelta a mi casa con el batido como acompañante, lo arregló todo.

     Estoy muy pensativa estos días... estoy decaída, rara, triste y no tengo un motivo específico. Echo de menos a mi mejor amiga, mucho muchísimo y siento que sin ella me falta algo para estar completa. Quizás sea eso o es que algo no va bien. Ante tal problema existencia, he decidido no pensar. Duermo con la radio (cadena dial, siempre) a tope a ver si consigo callar todas las voces de mi interior. No huyo, simplemente no me apetece pensar, otro día o quizás en otro momento. Pero hoy he cambiado de idea, gracias a la revista Namaste. Hay una entrevida de Manu Chao que me ha iluminado y otro artículo de Lecciones de una mujer de 90 años. En cuanto pueda, las escribiré para que lo tengais en cuenta, es perfecto.

     Bueno, lo que he decidido hoy es apagar la radio de noche. Descansar tanto físicmente como mentalmente. Respirar, escuchar mi propia respiración... concentrarme en mí y estoy segura de que todas las voces se callarán y disfrutarán conmigo.

     Continuaré mañana, me tengo que ir ya.

     ¡Sonríe sonríe sonríe!

Sí, insisto.

     Estoy bien, estoy bien, estoy bien, estoy bien, estoy bien, estoy bien, estoy bien, estoy bien, estoy bien, estoy bien, estoy MUY BIEN.

...

     No entiendo nada, hoy no me entiendo ni a mí misma... Necesito tiempo, espacio y reflexionar lo que quiero hacer. Se me está presentando la oportunidad que tanto deseaba y ahora siento miedo.

     Fin.

Besos.

     No sé que me pasa. Estoy rara. Sí, rara, muy rara. Anoche no podía dormir. Me puse la radio (cadena dial, como siempre) y con una canción me entró la llorera... total, hasta las 3 llorando, luego supongo que me quedé dormida. Me volví a levantar sobre las 6 y media. No me apetecía... no tenía ganas de levantarme pero hice un esfuerzo y ¡arriba! Tenía clase a las 7:45, lógicamente llegué tarde. Lo suyo sería bajarme un poco antes y coger el bus a la hora que toca, pero no hay manera, siempre se me pasa... En el gimnasio me distraí y bien. Ahora estoy mejor, de hecho, estoy bien.

     Cambiando de tema, hoy he recibido un beso. Sí, sí... un beso (bueno, un pico jejeje) y encima, ha sido un beso-sorpresa. No me lo esperaba ni en ese momento, ni de esa persona, ni de esa manera. Pero aún así, fue un beso bonito... de película. No voy a decir de quién ha sido, aaaaaaah! shhhh! jejeje. Ésta ha sido la locura que he hecho hoy y la que me ha hecho sentirme viva. Me estaba despidiendo de él, cuando me acerqué a darle los típicos dos besos, me cogió y me dio varios besitos en cada mejilla. Luego se me acercó de nuevo, me cogió la cara, hizo ademán de darme un beso en la frente y ¡pum! se desvió un poco bastante, dejandome de piedra, claro está. Justo antes estuvimos hablando de eso y le dije que él no sería capaz (sinceramente) pero lo hizo, y encima, me dijo "te lo he dado, ahora puedes pensar lo que quieras"... Pero para rematar, me preguntó si me había molestado y le dije que no (era verdad, no me molestó) y para acabar, me pidió si le doy otro para recibir un no rotundo como respuesta. Vaya, eso le debió fastidiar un poco... pero me da igual, yo pensé lo mismo "ale, me he negado, piensa lo que quieras". Aix... anda que, menudo día. Pero aún así, no lo voy a negar, me gustó ese beso.

     Hablando de besos... ésta ha sido la segunda persona con la que me he dado un beso en toda mi vida. Mi primer beso fue hace 5 años, con un chico que me gustaba muchísimo (pero no estaba enamorada). Era mi vecino, lo veía imposible... yo tan niña y él, tan él. Quizás eso hacía que me gustara tanto (cierto, lo imposible me atrae brutalmente). Lo conocí a lo tonto, empezó a tontear conmigo a lo tonto y acabamos besándonos también a lo tonto. Naaa. Fue especial jejeje. Tuvimos nuestras fases. Me moría por él, pero delante suya era la tia más borde y seca del mundo (cosa que le llamó la atención de mí, estoy segura jajaja). Poco a poco... me dejaba llevar cada vez un poco más, hasta que lo cabree un día. Pensé que ya no me volvería a hablar en la vida pues fuí dura con él. Pero no, volvimos a estar como si nada y finalmente, me besó. Tenía un piercing en la lengua, que raro se me hizo. Aún me acuerdo de ese "- No sé besar. - Shhh, yo te enseño." y así fue, cerré los ojos y adiós a la tierra, estuve dando vueltas por el cielo un bien rato. Luego los días siguientes, me veía y me daba un beso como si nada... pero al poco tiempo, se mudó. Fin de la historia.

     A veces creo que tengo un problema, soy muy coqueta. Me costó admitirlo, pero sí... lo soy. A ver, no es malo pero cuando la otra persona se piensa lo que se piensa... sí que es difícil. Espero no meter la pata mucho jejeje. Va venga, os dejo ya.

     ¡Sonríe, sonríe, sonríeeeeeeee!

Historias...

     Ayer tuve un buen día, como casi todos... jejeje. No me apetecía escribir, pero rescato un trozo de la conversación que tuve con la persona de la que os hablé en mi anterior post, el de la heladería, sí.

- ¿Y la heladería está abierta durante todo el año?

- No, hasta diciembre... pero yo solo estoy hasta octubre.

- Ah sí! ¿y eso?

- Se acaba mi contrato.

- Vaya, y... ¿qué más pasa en octubre? - le miro con cara de intriga...

- Pues... no sé, ¿pasa algo? ni idea, me acabas de pillar mal...

- Te doy una pista, del día 10 al 20... - se me queda mirando, cada vez está peor.

- Del 10 al 20...

- Es mi cumple. Del día ya ni te pregunto... - me giro y miro la calle.

- El 12.

- ¡Te acuerdas! - entre sorprendida y contenta me giro hacia él.

- No se me olvidó.

Me cuesta creer que se acordara. Se lo dije una vez, hace tiempo... cuando apenas nos conocíamos. Cada vez estoy más cómoda con él, me gusta su companía y veo que su intención conmigo no es mala. Veremos como sigue esa amistad.

     Por otro lado, ayer, me "reconcilié" con mi mejor amiga. Nuestra relación de amistad es como si fueramos una pareja... hay de todo. Nos queremos, eso por encima de todo pero hay peleas, celos y reconciliaciones, lo típico en una pareja. Su hermana siempre lo dice: somos novietas y nos damos piquitos en el parque. Llevamos media vida juntas, hemos pasado por lo bueno y por lo malo. Hay muchos recuerdos, todos ellos bonitos. Risas, risas, alguna que otra lágrima y más risas. Hemos hecho grandes locuras juntas. La mejor que se me ocurre ahora fue aquel día que fuimos a dar uno de esos paseos largos por las playas (sin ropa de playa, lógicamente... y con deportivas) y el agua estaba limpísima... una tentación. Me metí un poco, conseguí que se viniera conmigo y poco a poco... acabamos mojándonos enteras. Me di cuenta aquel día de todo el miedo que tiene guardado en ella misma, los límites que se ha creado y las barreras que se pone ella solita en su vida. Y la mayoría de peleas que tenemos son a causa de eso, del miedo. Yo estoy loca, lo reconozco. Esta locura me ha llevado a cosas buenísima pero también me he llevado mis palos... y aquí sigo, al menos, VIVA jejeje. Definitivamente, mi relación con ella es de por vida. Con altibajos, sí, pero las dos lo sabemos... lo nuestro es para siempre. Te amo cariño.

     Ayer también me di cuenta de que con algunos amigos hace falta un poco de tiempo...

     Os dejo que me acaba de salir algo bastante interesante jejeje.

     ¡A hacer locuras!

Off.

     Hoy no me apetece contar nada, de hecho, no me apetece escribir. Así que me tomo el día para mí... lo siento por si hay alguien enganchado a mis tonterías.

     ¡A abrazar a la vida!

Equivocada.

     Vaya título para empezar, ¿no? Pero es lo que hay. El verano seguía su curso... muy tranquilo, más de lo normal o quizás, es lo más extraño ya que no acostumbro tener ni épocas, ni días tranquilos. Pero hoy, todo se ha ido al traste. No, no es eso. Mi vida está y sigue fenomenal... no me puedo quejar, la verdad, nunca he estado tan bien y satisfecha conmigo misma. De hecho, hoy ha sido un buen día. Me he levantado perezosa pero en cuanto he llegado al gimansio, ¡se me ha olvidado que tenía sueño! ¿Será por lo duros que son algunos ejercicios o hacer deporte es tan sano tanto físico como mentalmente? No lo sé, prefiero tomarmelo como una liberación de la energía negativa. Tenía clase a las 7:45, una hora completa con mi entrenador favorito y acompañada por señoras mayores... por una parte me sentía orgullosa por poder hacerlo todo y por la otra, tenía ganas de coger de las manos a la señora mayor que tenía a mi lado y bailar con ella. Es adorable. Luego estuve caminando un rato para hacer tiempo y entré para hacer la clase de las 9:30... allí había más gente joven, normal, con todo lo que tuvimos que hacer (buuuuuuuuuf). Si ya me cuesta subir las piernas por el peso de éstas, más las deportivas... hoy tuvimos que ponernos un poco más de peso para trabajar esa zona intensamente. Odio cuando me siento observada y en mis oídos alcanzan frases como "¡sube un poquito más, sí, así!", "8 más, 8 más...", "antes de terminar, un poco de brazos"... ¡si anda! estoy media muerta, pero no, tengo que estarlo del todo... ¡sí señor! Pero vaya, en el fondo todo eso me gusta. Aunque en este momento solo sé que tengo unas agujetas horribles en las piernas y los brazos reventados de ayer.

     Volviendo a nuestro tema principal... equivocada. Así me siento hoy. Tengo dos razones. Empezaré con lo menos bueno para acabar con lo bonito y dejaros un buen sabor. Hoy me he dado cuenta de que la persona a la que más quiero en este mundo (aparte de mi madre, mi padre y mi hermana), no me conoce. El fallo ha sido mío, por ser tan protectora y mantenerla alejada de lo menos conveniente para ella... Pues sí, ya es hora de hacerlo bien. Tú lo sabes, he tomado una decisión. Haz con tu vida lo que te parezca y pasa de mí, olvida mis charlas, mis experiencias, mi locura y mis lágrimas. Olvídalo todo y empieza de cero con la vida que TÚ has elegido. Yo no quiero formar parte de ella, es suficiente. No te mereces nada de lo que te he dado, estaba equivocada pensando que sí, hoy me has demostrado que no. Y no sabes como lo siento, no tienes ni la más mínima idea pero... ¿sabes lo que te digo? sigue comiendote el coco (como tu dices) para estar entretenida porque chica, para lo que te sirve... y espero que esta vez (es la tercera con el mismo tema) no te equivoques. Aunque tampoco me daría pena que volvieras a caer, a ver si sola aprendes un poco más y llevas a la práctica ALGO.

     Por otra parte, hoy he conocido una persona maravillosa. Hasta ayer era mi heladero favorito, por su gran sonrisa y esa alegría que siempre transmite. Hoy en cambio, es algo más que eso. Hemos tenido una conversación muy larga, entretenida y ha sido un intercambio de ideas muy enriquecedor. La idea que tenía de esta persona... estaba totalmente equivocada. Esto se debe a que le llevé una revista para que leyera un artículo sobre los abrazos ("El poder sanador de los abrazos" me acordaré de buscarlo y colgarlo aquí también, merece la pena leerlo) y se pensó que quería decirle "algo" con eso. Desde entonces, me sentía un poco incómoda y con la chica que iba... él la miraba de otra forma que me llevaba a pensar muchas tonterías. Pero hoy no me he cortado ni un pelo y todo lo que tenía en la mente... se lo he contado. Él estaba solo (quizás aburrido) y he pensado que sería buena idea darle la lata un rato jejeje. En fín, le he contado cosas sobre varios aspectos de mi vida, incluyendo la situación que anteriormente he mencionado. Me ha sorprendido mucho con sus respuestas, opuestas a las de un típico inmaduro... en vez de pasar un rato divertido para reírme de él (irónicamente), he estado muy a gusto y me he quedado horas sin darme cuenta. Me aclaró el asunto de la revista, se abrió totalmente a mí... mejor dicho, confió en mí y me siento halagada. Respecto a la chica, vaya, con eso me dejó perpleja. Me llegué a sentir un poco mal por pensar lo que me pensé. Cierto, no debí juzgarle... no sabía de él. Los detalles me los guardo para mí, confió en mí y soy incapaz de fallarle, ni a él ni a nadie aunque aquí escriba desde el anonimato.

     Hoy siento paz. He perdido algo de mí que veo difícil poder recuperar, al menos por ahora. Solo digo: "No me mires con aires de orgullo que eso es lo único que no deberías tener.", la persona para la cual va, lo sabe de sobra. Ya veremos la gran metedura de pata si es tuya o mía. Creo que sobran palabras... aunque faltan sentimientos.

     Indiferencia, sí.

     ¡Equivocarse está permitido en su justa medida!

Decisiones.

     "Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia." dijo Paulo Coelho, uno de los grandes escritores. Cuanta razón tiene. Si nos paramos a pensar un poquito más en todo lo que en un día se nos presenta... nos daríamos cuenta de muchísimas cosas, pero estamos tan ocupados y sometidos al tiempo (el puñetero reloj) que no nos damos cuenta de nada. Vivimos condicionados por todo lo que nos rodea, por alguna razón la tribu de los aborígenes (lo poco que sé, es gracias al libro "Las voces del desierto" de Marlo Morgan) dicen vivir tan felices y bien con lo que la naturaleza les aporta. Hoy os animo a pensar en todo lo que nos pasa en un día y comprobar si la frase que he mencionado antes tiene razón. Yo diría claramente que sí. Ayer por la tarde, volvía caminando en vez de coger el bus... hacía una tarde preciosa. Por una gran avenida, me encontré con un chico que me dijo "Perdona, ¿nos tomamos algo tu y yo?", me quedé medio tonta y al momento de reaccionar, mi respuesta fue "No gracias, no tengo tiempo." y salí medio huyendo de allí. ¿Por qué hice eso? Quizás si me hubiera ido con él a tomar algo, algo en mi vida habría cambiado... pero sí, hubo algo que me echó para atrás: estaba fumando. A ver, no es que no me junte con gente que fume... de hecho tengo buenos amigos con ese mal hábito, los respeto pero es cierto que a la mínima que puedo, les hago ver los efectos mortales de fumar. Bueno, el caso es que en aquel momento, al no conocer a esa persona, buscaba desesperadamente un motivo para no irme con él y fue el de que "fumaba". Era un chico mono, ojos azules con gafas graduadas con una montura muy cuqui. Iba vestido bien, camiseta lila y pantalón negro. La próxima vez que me pase algo similar, probaré con decir que sí e irme por ahí a tomar algo con un desconocido. Total, no puedo juzgarle hasta conocerlo... y fuera lo que fuere, le tocaría aguantarme a mí de todos modos, ¿por qué? porque yo me conozco jejeje.

     Ya que he mencionado a Paulo Coelho, en especial me gustaría destacar un libro que me aportó muchísimo: El Alquimista. Fue una salvación ya que cuando me encontré con ese libro estaba totalmente perdida en todos los sentidos de mi vida. El verano del año 2009 fue una época muy importante para mí, marcada por cambios y nuevos caminos a elegir... todos ellos positivos. Acababa de vivir un enamoramiento u obsesión (depende de cómo lo vea cada uno pero sin éxito, debido a las reglas marcadas por esta sociedad) que, aparte de mucha tontería... me aportó muchos más sentimientos que aún desconocía. El primero y quizás el más importante fue el que mejor asimilé (y diría que casi me vicié a éste) y fue no otra cosa que el DOLOR. Sí, dolor. No era un dolor físico (hubiero sido más fácil, supongo), sino psicológico y sentimental. Viví la etapa más bonita de cursas 4º de ESO con un toque de sal con aquel amor. Puedo resumir que el dolor es necesario para crecer, para recorrer el camino de la vida hacia nuestros objetivos y además, el dolor por algún amor nos hace mucho más fuertes e invencibles delante de cualquier impedimiento que se nos presente.

     Por último, las decisiones no son un tema de ocasiones especiales... son un hecho que se nos presenta día tras día y hemos de tomarnoslo como algo usual. Acostumbrarnos a ello, porque después de que tomemos conciencia de nuestra vida... solo nosotros mismos podremos decidir sobre ella. Eso no supone dejar de lado las opiniones de nuestros seres queridos, es importante dejarnos ayudar por ellos ya que hay momentos en la vida que estamos perdidos y solo los que nos conocen, pueden ayudarnos. Mi caso es que llevo tomando decisiones desde hace años, he decidido ser la persona que soy hoy y me siento orgullosa por ello. Es verdad que por momentos me he equivocado y he tenido que enfrentarme también a la consecuencias, pero aquí estoy, mejor que nunca.

     ¡Un besazo enorme!